Yo personalmente me considero una buena lectora. Me encanta leer y pararme en los escaparates de las librerías. Los libros son una de las cosas en las que no me escuece gastarme el dinero. Hay coleccionistas, de cuadros, otros de sellos... Pues yo quiero ser coleccionista de libros. Pero no de libros cualquiera, sino de libros que tengan algo especial. En mi librería abundan los de arte y los de filosofía y alguno que otro que me han recomendado. Porque no hay una cosa que más odie que tener que leer algo que no me gusta y que, a propósito, me lo acaban de hacer. Mi profesor de educación ambiental nos ha "mandado" (y no "recomendado") leer el libro "La tierra herida", de Miguel Delibes, que trata el tema ambiental. Pero me parece un crimen y una vergüenza que a estas alturas nos "obliguen" a leer algo. Y digo crimen porque yo hasta hace dos años no comenzó mi afición de leer. Una infancia perdida. ¿Y por qué? Pues porque en el colegio nos obligaban a leernos cosas, que yo leía con recelo y que, por tanto, ni me gustaban ni las disfrutaba. Así comenzó mi efímero odio a la lectura.