Yo personalmente me considero una buena lectora. Me encanta leer y pararme en los escaparates de las librerías. Los libros son una de las cosas en las que no me escuece gastarme el dinero. Hay coleccionistas, de cuadros, otros de sellos... Pues yo quiero ser coleccionista de libros. Pero no de libros cualquiera, sino de libros que tengan algo especial. En mi librería abundan los de arte y los de filosofía y alguno que otro que me han recomendado. Porque no hay una cosa que más odie que tener que leer algo que no me gusta y que, a propósito, me lo acaban de hacer. Mi profesor de educación ambiental nos ha "mandado" (y no "recomendado") leer el libro "La tierra herida", de Miguel Delibes, que trata el tema ambiental. Pero me parece un crimen y una vergüenza que a estas alturas nos "obliguen" a leer algo. Y digo crimen porque yo hasta hace dos años no comenzó mi afición de leer. Una infancia perdida. ¿Y por qué? Pues porque en el colegio nos obligaban a leernos cosas, que yo leía con recelo y que, por tanto, ni me gustaban ni las disfrutaba. Así comenzó mi efímero odio a la lectura.
Esto que yo calificaba de crimen, me temo que con los años ha ido cambian esa noción. Digo esto porque cuando eres pequeño, una vez que te empiezas a leer un libro con un talante, con el mismo se acaba. Creo que con el aso de los años, la madurez y la experiencia adquirida, esto va cambiando. Y digo esto porque tras un mes o más de que me lo mandaran, ya lo finalicé y con el rabo entre las piernas doy gracias por que me lo hubieran obligado a hacer, porque de no ser así, ahora mismo no sería consciente de muchos temas ambientales que aunque en un principio no me interesaran los más mínimo, hoy estoy contenta de tener conocimientos acerca de ellos. Tras leerme este libro, que tan negada lo empecé, puedo decir que es bueno salirse de la línea de lo que habitualmente se lee porque así se conocen más a fondo otras cosas interesantes, diferentes a las de siempre.
Por eso corrijo: "No es malo que te obliguen a leer un libro".
Nuevo libro de UNICEF en coedición con diversos organismos de Naciones Unidas, Las palabras pueden (2007).
La edición antológica de escritores de España, Portugal Iberoamérica y el Caribe cuenta con 800 páginas y pinturas de artistas latinoamericanos. Entre los autores seleccionados están José Saramago, Mario Vargas Llosa, Fernando Savater, Carlos Fuentes, José Caballero Bonald, Rosa Montero, Jorge Majfud y Jorge Edwards (ensayo), Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Juan Gelman, Alvaro Mutis, Mempo Giardinelli, Federico Andahazi, Carlos Germán Belli, Nélida Piñón, Elena Poniatowska, Manuel Vicent, Laura Restrepo, Antonio Skarmeta (cuento) y en poesía Ernesto Cardenal, Elsa Cross, Gioconda Belli, Ledo Ivo, Leónidas Lamborghini, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, José Emilio Pacheco, Enrique Verastegui, entre otros.
Lo recaudado se destinará a programas para la infancia.
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Para cualquier duda o sugerencia, diríjanse a:
Wivina Belmonte, Asesora Regional de Comunicación de UNICEF,
wbelmonte@unicef.org
Anna Lucia D'Emilio, Asesora del Programa de Poblaciones Excluidas,
aldemilio@unicef.org
Un abrazo fraterno,
Nils Kastberg
Director Regional de UNICEF
para América Latina y el Caribe